
http://www.radionflspain.com/ es la nueva radio online hecha por y para aficinados de la NFL en España. El que suscribe estas líneas colabora con la radio cada semana con una historia histórica de la liga americana de fútbol. Esta semana, los Dolphins del 72, único equipo que en toda la historia de la NFL ha conseguido ganar todos los partidos desde la primera jornada de liga regular hasta la Super Bowl. Aquí os dejo la historia.
Mucho se habla de la posibilidad de que este año los Colts y los Saints se conviertan en el segundo equipo de la historia de la NFL en completar la “perfect season”, una temporada en la que todos los partidos, SB incluida, se cuenten por victorias. Hace dos años los Patriots de Brady estuvieron a punto de conseguirlo, pero un último drive de los Giants, tan sorprendente como milagroso, les dejó sin título.
Así pues, sólo un equipo ha logrado esa “perfect season”. Ocurrió a principios de los 70, y ese equipo fue los Miami Dolphins.
Cuando Bob Griese nació en 1945 nadie se imaginaba que su camiseta con el número 12 sería la primera que se retiraría en los Dolphins. Nacido en una familia humilde en un pueblo humilde de Indiana, Griese se vio forzado a madurar de golpe cuando su padre, el fontanero del pueblo, murió cuando sólo contaba con diez años de edad. Este hecho endureció a un chaval que, según cuentan, era callado y serio. Desde joven se mostró interesado en los deportes y practicó basket y sobre todo beisbol. No jugó al fútbol americano hasta que llegó al instituto, donde fue nombrado el QB más prometedor de Indiana. No se equivocaban.
Griese compartía su puesto de QB con el de pitcher en el equipo de beisbol del instituto, y en su último año el equipo de beisbol, con Bob como pitcher, consiguió un record de 17-1. Su única derrota vino en la final.
Acabado el instituto los Baltimore Orioles (equipo de beisbol) le hicieron una oferta para enrolarse en su equipo, pero prefirió seguir con su formación académica. Fue aceptado en la Pardue University, famosa por formar QB de grandes cualidades. Orton y Brees, actuales QB de Broncos y Saints respectivamente estudiaron en esta Universidad. Bajo la tutela del entrenador Bob DeMoss desarrolló sus habilidades como pasador y corrigió algunos defectos heredados de su época de pitcher. En su año de sophomore se hizo con la titularidad en Pardue y en su último año, en 1967, la llevó hasta la Rose Bowl donde vencieron 14-13 a la USC, Universidad del Sur de California. Pardue no ha vuelto a ganar una Rose Bowl y sólo ha llegado a una final más, en 2001, 34 años después de Griese.
El prometedor QB fue elegido en el draft por Miami Dolphins reforzando a un equipo que por aquel entonces jugaba en la AFL. En su primer partido como profesional se sentó en el banquillo y se dedicó a observar como el QB titular, Stofa, se enfrentaba a los Broncos. No por mucho tiempo. En el primer cuarto Stofa se lesionaba en el tobillo. El entrenador giró la cabeza, le miró y por primera vez en su vida escuchó esta pregunta: ¿Estás preparado para jugar? Completó 12 de 18 pases, los Dolphins se hicieron con la victoria y Griese ya no perdería la titularidad.
Los primeros años fueron duros. Los Dolphins estaban lejos de ser un equipo de élite y sus temporadas terminaban con record negativos. A pesar de todo Griese seguía haciendo buenos números individuales y fue invitado a jugar el All Star.
Mientras todo esto ocurría en el campo, el despacho del equipo de Florida era un hervidero. El dueño de la franquicia quería convertirlo en un equipo ganador, y echó el resto para contratar a un joven entrenador que estaba a las riendas de los Baltimore Colts, Don Shula. Durante 7 años Shula había logrado hacer de Baltimore un equipo poderoso, pero sólo había llegado una vez a la Super Bowl. Y encima la perdieron. Finalmente Shula recaló en Dolphins a cambio de que éstos sacrificaran una primera elección del draft a favor de Colts. La decisión fue muy criticada por prensa y aficionados, que no estaban seguros de que Shula valiese tanto. Pero Shula se había convertido en la apuesta personal de Joe Robbie, el propietario de la franquicia.
La metamorfosis del equipo se hizo evidente desde el primer día. Pasaron de ser una franquicia de 5-9 a una franquicia de 10-4 en un solo año. El ataque de los Dolphins era fantástico y la defensa, sólida como pocas, se comparaba en tono jocoso a la de Pittsburgh Steelers. A los de Pennsylvania se les conocía como la cortina de acero. A los de Florida como a la defensa sin nombre. Poco ingeniosos, pero muy graciosos.
En el segundo año de Shula, Miami hacía acto de aparición en la SB por primera vez en su historia, pero cayeron derrotados a manos de los Dallas Cowboys. Griese fue nombrado jugador del año en su conferencia.
Al año siguiente, en 1972, los Dolphins tenían un calendario en el que se enfrentaban con algunos de los rivales más complicados de la liga a principio de temporada. Tras cuatro victorias en las cuatro primeras jornadas, Miami recibió a San Diego. En un lance del encuentro dos defensas de Chargers cayeron sobre el QB. Griese se dislocó el tobillo y se rompió la pierna. Su suplente, Earl Morrall, guió al equipo el resto de la temporada regular, consiguiendo que los Dolphins permanecieran invictos.
El primer partido de post temporada enfrentó a Miami Dolphins y Cleveland Browns. Los de Florida vencieron pero con más apuros de los que cabría esperar. Shula empezaba a barruntar que Morrall no le llevaría a su primer campeonato. Griese ya estaba en el banquillo, aunque sólo podía utilizarle en caso de emergencia según habían aconsejado los médicos.
En la Nochevieja de 1972, la final de conferencia enfrentó a los Dolphins contra la cortina de acero de Pittsburgh. Morrall empezó el partido pero tuvo una actuación nefasta. Shula ya había perdido dos SB, y no estaba dispuesto a dejar pasar el tren de la tercera. Se giró, miró a su QB titular sentado en el banquillo y Griese, por segunda vez en su vida, escuchó la misma pregunta, ¿estás preparado para jugar? En una segunda parte memorable Griese guió a su equipo a la victoria por 21 a 17 y metió, por segundo año consecutivo, a los Dolphins en la SB.
A pesar de haberse plantado en la final de finales con un record de 16-0, Miami no partía como favorito ni para la prensa ni para las casas de apuestas ante los Washington Redskins. Pronto Griese y los suyos se encargaron de demostrar que estaban equivocados. Con 2 TDs, uno en cada cuarto, Dolphins se fue al descanso con una ventaja de 14-0. Los Redskins no consiguieron puntuar hasta el final del último cuarto, cuando faltaban 2:07 para finalizar el partido, lo que a día de hoy sigue siendo un record negativo en un partido de SB. El único TD de Washington vino tras un field goal bloqueado a Garo Yepremian, que no contento con haber fallado, recogió la pelota que había quedado en el suelo tras el rebote, y sufrió un fumble lost. En esa recuperación la defensa de Redskins consiguió anotar su TD.
Al volver al banquillo, el defensa de Dolphins Manny Fernandez le dijo a Garo “hijo de puta, si perdemos este partido te mato”. A pesar de la victoria final de Dolphins, Yepremian tuvo que ausentarse de la fiesta post-partido debido al estrés que le había causado su error. Bajo un cuadro depresivo, el kicker de Miami desapareció del mapa unas semanas hasta que recibió una carta del entrenador Shula. En ella le animaba a ignorar las críticas y le agradecía el servicio prestado al equipo. Yepremian guardó la carta como oro en paño y muchos años después, en el 2000, tuvo la oportunidad de enseñársela, orgulloso, al entrenador. Shula, al verla se quedó estupefacto, él no la había escrito. Fue entonces cuando se percataron de que la había escrito Dorothy, esposa de Shula, que había muerto en 1991 como consecuencia de un cáncer.
Esos Dolphins son a día de hoy, el único equipo que ha conseguido completar una temporada de la era SB venciendo en todos sus partidos.
Cuenta la leyenda, que cada temporada, cuando el último equipo invicto de la NFL cae derrotado, los que fueron jugadores y staff técnico de los Dolphins de 1972 abren una botella de champán y brindan. No hace mucho el coach Shula bromeaba diciendo que la mayoría de ellos ya no podían beber alcohol por prescripción médica y brindan con Coca cola, a ser posible light, ya que tampoco pueden abusar del azúcar.
Al año siguiente, en 1973, los Dolphins volverían a proclamarse campeones de la SB. Desde entonces los aficionados de la franquicia de Florida esperan, esperamos, que vuelvan los días gloriosos de Griese y Shula.