GREEN BAY PACKERS 2010 CHAMPIONS

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jueves, 20 de enero de 2011

La batalla de Binkley

Mark Sanchez (foto) ha estado entrenando toda esta semana con la habitual normalidad, preparando el partidazo del Domingo ante los Steelers por un puesto en la SuperBowl. A poco más de 60 kilómetros un amigo del QB, natural del barrio de Queens en New York, descansa en paz.

Sanchez y Aiden Binkley, de once años, se conocieron hace pocas semanas, pero rápidamente se convirtieron en amigos. Binkley sufría un raro tipo de cáncer y tenía dos únicos deseos, que sus hermanos se mantuviesen sanos y conocer a Sanchez.

Aiden visitó a los Jets en su campo de entrenamiento el 15 de Diciembre y recibió el tratamiento VIP como si fuese un gran jugador que les hacía una visita. Presenció el entrenamiento y después en el despacho de Woody Johnson, propietario de la franquicia, conoció personalmente a Antonio Cromatie, Dustin Keller y otros jugadores. Cuentan los que lo vieron que cuando Sanchez apareció la cara del niño se iluminó como si fuera Broadway en mitad de la noche.

“Para el niño venir, conocer a los Jets y a Mark significó todo”, señaló Dustin Keller. “Un gran chico en una situación difícil.”

El chico conmovió al QB por su inquebrantable personalidad y su amor a los Jets. Pocos días después los de New York derrotaban a las Steelers en Pittsburgh, la victoria más importante de la temporada, y Sanchez envió a Aiden uno de los balones con los que jugaron el partido.

Aiden sufría rhabdomyosarcoma, un tumor del tamaño de un limón que se extendía desde su pelvis a las extremidades. 60 semanas de quimioterapia no lo habían detenido.

El QB y el muchacho empezaron a intercambiarse mensajes de texto y, un día, Sanchez sorprendió a los padres preguntándoles si podía visitar a Aiden en su casa de Queens. Cuando Sanchez llegó el muchacho dormía y Mark se sentó a esperar a que despertara. Cuando lo hizo estuvieron hablando largo y tendido, como dos viejos amigos. Aiden llevó a su habitación a Sanchez y le enseñó todo lo que guardaba relacionado con el deporte. Finalmente le regaló dos brazaletes con la inscripción “Binkley´s Battle”. Keller y el mismo Sanchez son quienes lo llevan.

Hace unos días, en ESPN Radio, le preguntaron a Sanchez por su nuevo amigo. Emocionado, teniendo que hacer varias pausas, habló de Aiden. “Me ha inspirado tanto… Es duro hablar sobre él. Lo es todo para mí. Siento como si lo conociese de siempre. He visto su personalidad, su competitividad, le he visto luchar cada día… Está tan débil que tienen que auparle para subir las escaleras… Pero lo único de lo que quiere hablar es de LT, Rex Ryan, Darrelle Davis”.

Sanchez estaba sentado en el vestuario del Heinz Field antes del partido ante Pittsburgh, ultimando los detalles del encuentro, cuando recibió un sms de Aiden. El chaval estaba preocupado por el frío que hacía en Pittsburgh. “Parece que hace frío ahí en Pittsburgh… Estoy encantado de verlo desde casa. Buena suerte”.

Tras el partido Aiden volvió a escribir al QB, esta vez para felicitarle por la victoria. Su madre le advirtió que no esperase una respuesta, explicándole que Sanchez estaría demasiado ocupado para responder mensajes al móvil. Minutos después el teléfono sonó. Sanchez quería hablar con el muchacho.

En sus últimos días, el cáncer era tan doloroso que Aiden no podía levantarse de la cama. Pero mantenía su teléfono cerca por si su amigo Mark le llamaba o escribía. “Permanecía en la cama, roto de dolor, pero cuando el teléfono sonaba, una sonrisa le venía a la cara”, recuerda la madre de Aiden.

Aiden perdió su batalla un Jueves, justo antes del último partido de los Jets en casa ante los Bills. Mark Sanchez y los New York Jets le honraron con un minuto de silencio.

Extracto del artículo publicado en ESPN.com